He ilustrado a Bizenta Mogel (1782–1854), que es también el nombre de la biblioteca de Durango en una especie de exlibris porque me encantó su historia.
Se la considera la primera mujer en publicar un libro escrito en euskera
con este primer libro llamado Ipui Onac (1804).
A través de sus adaptaciones de Esopo democratizó el saber entre clases populares y niñ@s, encontró un espacio donde expresar su voz en la literatura y la estructura de las fábulas, rompió el monopolio patriarcal del relato y cuestionó las dinámicas de poder. Aparece ella con un libro y una pluma escribiendo rodeada de animales que sobresalen de su vestido.